Simbología del perro

En general al perro se le asocia con la fidelidad y con la lealtad, y en este sentido son famosos los perros de célebres personajes históricos tales como Ulises y Acteón.

Cuando el perro tiene el pelo oscuro se le asocia a Hécate, la diosa misteriosa, descendiente de titanes, que tiene poder sobre la tierra, el mar y el cielo. También es el símbolo del dios de la medicina, Asclepio; y está relacionado con la diosa Diana y consagrado a Vulcano, dios del fuego.

Para el pueblo egipcio, el perro significaba la actitud dócil y sumisa, especialmente si aparecía con su cabeza inclinada hacia la correa que le sujetaba.

En algunas civilizaciones ancestrales se le asocia al reino de los muertos.

Los griegos, en cambio, resaltan el carácter emblemático y, muy especialmente, describen de forma mítica la personificación del perro. Y, así, nos hablan del famoso “Cancerbero“, perro de numerosas cabezas que vigilaba los infiernos y cuidaba de que no entrara ningún vivo ni saliera ningún muerto.

Simbología del perro

Simbología del perro

Algunos pueblos africanos relacionan al perro con los primeros elementos.

Entre los japoneses, el perro está considerado como un animal representativo de la firmeza y la fidelidad, protector de niños.

Los árabes ven en el perro una ambivalencia emblemática y dual; por un lado simbolizaría la corrupción y la degradación, y, por otra parte, representa cualidades tales como honestidad y fidelidad.

En el medievo, también se consideraba al perro de forma contradictoria. Por una parte, su simbolismo, al menos así aparece en sus representaciones artísticas, se encuentra revestido de contenidos relacionados con lo maléfico y lo dañino, mientras que por otro lado también se le representa como un símbolo de la fidelidad.

En la astrología china se le ha dedicado un año simbólico, puesto que llegó en undécimo lugar a la llamada del Gautama Buda; está considerado, además, como un animal de tendencia “Yin, es decir, más decantado hacia la reflexión útil que hacia la acción vana Sus cualidades emblemáticas son la lealtad y la fidelidad.

En diversos pueblos y culturas de Europa y Asia se asocia al perro con la cosecha y con la siega.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *