El cadáver de Tecolutla

Tecolutla, también conocido erróneamente por el nombre de Tecoluta, es un centro turístico mexicano. Una mañana de 1969, cerca de la playa de La vigueta, los pescadores locales descubrieron que el mar les había traído una inquietante sorpresa.

Las aguas habían depositado en la orilla una enorme carcasa de color negro, que se caracteriza por una raya blanca en particular a lo largo del cuerpo. El primer pensamiento de la gente del lugar fue agarrar la mayor cantidad de piezas de carne como sea posible con el fin de venderlos en el mercado de pescado, antes de que se descomponga. Debido a esto, cuando el primer equipo de científicos pudo examinarlo, el «monstruo» tuvo sólo la cabeza de la cual también hay una famosa fotografía (la de la derecha).

Sólo este documento que sobrevive es poco conocida y no sólo confirma el alto estatus degradación que sufrió el curioso cadáver de Tecolutla. Su peso se estima en 35 toneladas, pero el saqueo de los pescadores y de los curiosos que habían mutilado el cuerpo del animal extraño, hizo imposible hacer su reconocimiento oficial.

Según los informes, el cadáver de Tecolutla, pesaba más de una tonelada, se cubrió con una gruesa armadura y equipado con un cuerno largo y tres metros. Más particularmente inusual es lo que sale de su boca parecían escapar algunos dientes de casi 4 cm.

el cadáver de Tecolutla

el cadáver de Tecolutla

Según los expertos, estos elementos no pueden ser encontrados (juntos) en cualquier tipo conocido, puede ser un resultado de la descomposición. Un cadáver en descomposición de una ballena, de hecho, puede parecer una monstruosidad abominable y la fuga de los órganos y los cuernos y dientes que realmente no son más que las mandíbulas de un esqueleto que le da forma.

Otra teoría se ajusta a la carcasa de un zifide de Tecolutla, una ballena prácticamente todavía casi desconocido y raramente observada en su hábitat, dotado de un cuerpo similar a la de una ballena y una cabeza comparable a la de los delfines, provisto de dientes, lo que explicaría la presencia de estos en las mordazas de la cabeza. De zifios, poco se sabe y nada porque viven lejos de la costa, en profundidades a menudo inaccesibles y fue posible establecer su existencia sólo a través de canales como esta orilla de mar. Tecolutla sigue siendo un gran misterio de la criptozoología, donde lamentablemente la barbarie del hombre hizo imposible arrojar a la luz.

Mas informacion sobre este tema

Leave a Reply

  • Responsable: Octavio Ortega Esteban
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: Octavio[arroba]kerchak.com
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad